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El alcalde de Pinto Argentina, condenado a tres años de cárcel

Agustín Alfaya Lunes, 05 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

El intendente (alcalde) de Pinto Argentina, Emilio Alberto Rached, ha sido condenado por la Cámara Federal de Casación Penal argentina, equivalente al Tribunal Supremo de España, por los delitos de malversación de caudales públicos y abuso de autoridad.

La Cámara Federal ratificó por unanimidad la sentencia del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero y condena a Rached a tres años de prisión, inhabilitación absoluta a perpetuidad para todo cargo público y al pago de las costas del proceso.

 

Relación con el Pinto español

 

Rached era intendente de Pinto Argentina cuando en 2004 firmó un convenio de cooperación internacional con el alcalde de Pinto España, Antonio Fernández (PSOE), por el que la modesta municipalidad argentina recibió unos dos millones de euros para ayuda al desarrollo. Pero esa ‘generosidad’ que aportó nuestro municipio fue en realidad un fraude. Toda la ‘ayuda’ fue una barbaridad de principio a fin, ejecutada por Antonio Fernández, con el aplauso entusiasta del PSOE local, y pagada por los ciudadanos de Pinto.

 

Quizás el proyecto más escandaloso fue la construcción de 18 chalets que se entregarían, según el convenio, a “los más necesitados”, pero que acabaron vendiéndose a bajo precio (unos 4.000 euros cada uno) a los más pudientes de Pinto Argentina: la hija de Rached, la secretaria de Rached y otras personas solventes en un pueblo de muy bajo nivel de renta.

 

Pero el atraco no acabó ahí, pues ¿quién cobró el importe de los chalets vendidos?: el presidente de la Fundación Pinares. ¿Y quién era el presidente de la Fundación Pinares? Antonio Fernández González. Años después, éste llegó a reconocer que las cantidades de las ventas de los chalets se las hacían los compradores a su cuenta corriente personal, “porque la Fundación Pinares no tenía personalidad jurídica en Argentina”. De hecho, la sede de esta fundación instrumental para los negocios de Antonio Fernández tenía como sede la misma que entonces tenía el PSOE de Pinto en la calle Bélgica.

 

Este ha sido probablemente el más indecente caso de corrupción que ha tenido Pinto. Si execrable es cualquier tipo de corrupción, cuando esta se beneficia de las condiciones de pobreza de otros y saca tajada de ello es absolutamente impresentable. Y esto fue lo que pasó con la “cooperación” de Pinto España con Pinto Argentina, donde el alcalde español nunca supo explicar dónde empezaba la ayuda humanitaria y donde acababan sus negocios privados. Y por su parte, el intendente argentino, Rached, tomó posesión de su parte en el expolio.

 

Dos décadas después de los hechos descritos, Emilio Rached ha sido condenado en su país no por lucrarse del convenio con Pinto España, sino por haber malversado fondos enviados entre 2016 y 2018 por el Estado argentino para obras de infraestructura básica en la municipalidad. Sin embargo, Antonio Fernández nunca fue condenado por malversar los fondos de ayuda internacional que en 2004-2006 salieron de Pinto España con destino a Pinto Argentina.

 

Emilio Rached

 

Con la lluvia de euros procedentes de España, Emilio Rached (Rosario, 2 de junio de 1959) pudo labrarse una fructífera carrera política, llegando a ostentar el cargo de vicegobernador de la provincia de Santiago del Estero y hasta el de senador nacional.

 

Este personaje ya había sido denunciado por un delito de violación a la menor Eliana Elisabeth, cuyos padres retiraron el cargo después de llegar a un acuerdo económico con el intendente.

 

Finalmente, Rached ha sido condenado por sus últimas fechorías. Para ello fue necesario un largo proceso en el que se demostraron contrataciones irregulares, pagos sin factura y desviación de fondos enviados por el Estado argentino para la mejora de la red de desagües cloacales, una planta depuradora y otras obras básicas. De los 81 millones de pesos enviados para esas obras, se habían ejecutado menos de la mitad, desviando el resto del dinero a cuentas de empresas pantalla o controladas por Rached.

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