Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Voces para la Convivencia vuelve a conquistar el Certamen de Coros Escolares de la Comunidad de Madrid

Raúl Martos Martínez Viernes, 09 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

El coro de Ciempozuelos ha vuelto a ser galardonado en el año de su 20 aniversario.

Han pasado 20 años desde que Alfonso Elorriaga fundara en el Instituto Francisco Umbral de Ciempozuelos el Coro Voces para la Convivencia. “Empezamos de una manera muy sencilla y humilde cantando en la iglesia del pueblo y poco a poco hemos ido superando metas”, recuerda sobre aquellos primeros pasos el propio director en conversación con ZIGZAG. Lo que comenzó como un pequeño proyecto educativo se ha convertido ya sin ningún género de dudas en el principal baluarte de la actividad cultural local, como atestigua su cada vez más amplia vitrina de premios.

 

El último reconocimiento ha llegado en el certamen que les ha hecho grandes, el Certamen de Coros Escolares de la Comunidad de Madrid. El pasado 24 de septiembre y dos años después de su última victoria, Voces para la Convivencia volvió a proclamarse vencedor en la categoría de Excelencia. Los de Ciempozuelos nunca se han bajado del cajón del podio en las ocho ediciones del certamen: han sido seis veces primeros y han acabado en dos ocasiones en segundo lugar.

 

El coro ha conseguido en los últimos años grandes reconocimientos como el primer premio en el Festival Coral de Florencia (2025) o los dos primeros premios del Festival Coral de Neerpelt (2024). Este nuevo reconocimiento, sin embargo, viene a refrendar el mejor momento de una familia coral que parece no tener techo.

 

Un certamen cada vez más reñido

 

El director del coro cuenta que “hubo una competitividad sana entre los grupos y también muy buen ambiente”. El tema obligatorio de este año era ‘Mística unión’, una pieza de un estudiante del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid “bastante complicada y que nos ha dado muchos dolores de cabeza a todos los coros”. Los de Ciempozuelos, además, interpretaron ‘Viento norte’, del compositor argentino Carlos Guastavino, y una pieza religiosa del norteamericano Benny Emmanuel. “Estas las teníamos muy ensayadas y trabajadas, debo decir que los alumnos las defendieron muy bien”.

 

Alfonso, que volvió a recoger el premio al mejor director, reconoce que “el nivel del certamen está mejorando mucho y cada vez es más difícil hacerse un hueco, lo cual es una buena señal”. El IES Mirasierra y el Colegio Alborada ocuparon el segundo y tercer puesto, respectivamente. Sobre ellos, Alfonso considera que “llevaron piezas que también eran difíciles y complejas, no tuvo que ser nada sencillo para el jurado”.

 

[Img #45602]

 

Muchos de los integrantes del coro han conocido por primera vez las mieles del triunfo. Voces para la Convivencia, que logró ganar las cinco primeras ediciones del certamen, venía de encadenar dos segundos puestos consecutivos. “Para mí, lo importante es tener una línea de trabajo y, a partir de ahí, siempre habrá años mejores y peores”, relativiza Alfonso. La victoria es un aliciente, pero siempre es importante entender que “el nivel ha subido mucho, por lo que a partir de ahora va a estar todo muy abierto y cada año puede pasar cualquier cosa”.

 

Tampoco los títulos en lo personal son lo más importante para Alfonso. “Prácticamente he compartido el premio todos los años, ya he perdido la cuenta”, admite divertido. Aunque se siente agradecido por el reconocimiento, el director del coro afirma que “lo más bonito es la oportunidad que nos dan de cantar en un entorno artístico de primer nivel como es el Auditorio Nacional de Música, es una experiencia increíble para los alumnos y mejora su autoestima”.

 

La continuidad del proyecto

 

Si hay algo de lo que realmente se sienten orgullosos tanto Alfonso como su compañera en esta aventura, Marta Martínez, es de cómo el nivel de exigencia y compromiso ha calado entre las generaciones de alumnos que pasan por el coro. “Le hemos cogido ya el truquillo y sabemos calibrar muy bien la exigencia que ponemos a los chicos con la motivación que les damos a lo largo del año con los viajes y actuaciones”. El grupo se encuentra en plena preparación de los conciertos de Navidad, entre los que destaca una actuación en el Real Teatro del Retiro, y en enero viajará hasta Tenerife para participar en el Encuentro Coral Ciudad de La Laguna.

 

El éxito apabullante de Voces para la Convivencia ha permitido que el proyecto adquiera unas dimensiones inimaginables cuando echó a andar. “Nunca pensé que íbamos a conseguir tantas cosas, me siento muy satisfecho y orgulloso”. Los jóvenes del colegio pueden continuar su trayectoria en el canto a través de los coros Cantares y Alma Vocal, dirigidos el primero al público joven y el segundo a adultos de más de 30 años. “Están funcionando muy bien y forman parte cada vez más de la vida cultural del municipio”.

 

A todo ello se suma además el recién estrenado Bachillerato de Música y Artes Escénicas del Instituto Francisco Umbral, en el que los alumnos pueden estudiar asignaturas como Artes Escénicas, Análisis Musical, Técnica Vocal o Lenguaje y Práctica Musical.

 

Trascender

 

Alfonso se sorprende al caer en la cuenta de que el nuevo premio de Voces para la Convivencia llega en plena celebración del 20 aniversario del coro. “Lo más bonito es haber hecho las cosas de poquito a poco y sin prisas porque este ha sido un proyecto que se ha cocido a fuego lento”, explica. El director se recuerda a sí mismo como un educador “con muchas ganas de hacer cosas y, sobre todo, ilusión”, pero ahora admite que “estoy empezando a ser cada vez más consciente de que lo que quiero es recibir el premio de tantos años de trabajo”.

 

Su preocupación, reconoce, es “que esta iniciativa se asiente y, el día de mañana, continúe como un proyecto cultural abierto a todo el que quiera participar en él”. Un relevo que parece garantizado: “Tenemos una asociación muy amplia que se llama Familia Coral Voces para la Convivencia que cuenta con dos directores más, Candelas Pañeda y Marcos Carvajal, en quienes tengo puestas mis esperanzas de que este proyecto siga el día de mañana sin mí”.

 

Porque el objetivo es y seguirá siendo el de trascender. “Ojalá deje una impronta importante de cultura y música en el pueblo”, pide como deseo el director de Voces para la Convivencia. Una meta que a todas luces parece cumplida en un Ciempozuelos que se rinde a un proyecto cultural de primer nivel por el que siente un profundo cariño y admiración.

 

En noviembre, de hecho, el Ayuntamiento de Ciempozuelos puso el nombre de Alfonso Elorriaga al Centro Joven. “Estoy superagradecido al municipio por tener ese detalle conmigo, pero más allá de una placa o un nombre lo verdaderamente importante sería que, dentro de otros 20 años, el proyecto siguiera adelante”, insiste el propio Alfonso, demostrando que pone por encima el proyecto de cualquier reconocimiento individual o colectivo.

Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.165

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.