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La investigación que sitúa a Pinto como pionero de la prensa local

Esther A. Muñoz Miércoles, 13 de Mayo de 2026 Tiempo de lectura:
Agustín Alfaya, editor de ZIGZAG, publica su primer libro: 'Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid (1880-1989)'.Agustín Alfaya, editor de ZIGZAG, publica su primer libro: 'Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid (1880-1989)'.

El periodista Agustín Alfaya descubre que la prensa local del sur de Madrid nació en Pinto y pone en orden un siglo de periodismo de proximidad en su primer libro.

“Lo cierto es que, aun­que a lo largo de más de 30 años he editado muchísimos títulos y firmado cientos de artículos, reportajes, entrevistas y columnas, hasta ayer no había escrito ningún libro”. Así arrancaba Agustín Alfaya la presentación de ‘Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid (1880-1989)’ el pasado 23 de abril, una obra que viene a saldar una deuda histórica con la memoria periodística del municipio.

 

Editado por el Ayuntamien­to de Pinto, el libro constituye un trabajo único que rescata del olvido decenas de cabece­ras y pone nombre y contexto a una parte esencial de la historia local que, en muchos casos, estaba al borde de des­aparecer. Un testimonio vivo de cómo la prensa ha reflejado —y contribuido a construir— la vida social, política y cultural de Pinto y del sur de Madrid.

 

Este primer volumen, con vocación enciclopédica, reúne 142 cabeceras y más de 400 protagonistas de la historia periodística local, desde los orígenes hasta 1989. Un am­bicioso proyecto que tendrá continuidad con un segundo tomo centrado exclusivamen­te en Pinto desde 1990 hasta la actualidad, incluyendo el desarrollo de la prensa digital.

 

Fundador de ZIGZAG en 1990 —hoy la publicación decana de la prensa local en la Comunidad de Madrid—, Alfaya es una de las figuras clave del periodismo de proximidad en España y un actor imprescindible en la construcción e historia más reciente de Pinto. Ahora, ya jubilado, pero aún al frente de la revista como editor, afronta esta nueva etapa con una mirada distinta: “Ya no soy protagonista del día a día y eso me permite disfrutarlo más como lector de ZIGZAG”.

 

¿Cuándo nace la idea de es­cribir ‘Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid’ y por qué ahora?

 

Si tuviera que buscar un momento, yo lo pondría en 1994. Ese año un redactor de ZIGZAG, Gerardo Miguel, descubre unas cajas de libros en el Centro Municipal de Cultura con periódicos, hojas y boletines municipales de los años 80 que se habían editado en Pinto y estaban junto a los escombros de una obra de rehabilitación del Centro de Cultura. El destino de esos documentos era el contenedor. Gerardo preguntó si podía llevárselos y le dijeron que sí. En reali­dad, los rescatamos.

 

No es que el libro naciera exactamente en ese momen­to, pero ahí me di cuenta de que no había nadie que custodiara esta parte de la historia y, más grave todavía, de que no había ninguna institución a la que le impor­tara.

 

¿Por qué culminar el libro ahora?

 

Bueno, antes de estar jubilado, con el volumen de trabajo que demandaba Al­fasur, era imposible. Cuando otros tomaron el relevo para dirigir la información, pude dedicarme a esta labor de investigación.

 

Este libro es el primero de varios volúmenes, ¿qué se va a encontrar el lector en esta primera entrega?

 

Todas las publicaciones pe­riódicas de las que tenemos noticia en cualquiera de los municipios del sur de Madrid desde los orígenes hasta 1980. A partir de esta fecha y hasta 1989, las cabeceras analizadas son las que se editaron o distribuyeron en Pinto.

 

Aunque la visión inicial del libro era dedicarse sólo a Pinto –a los medios de co­municación que se editaron o distribuyeron en Pinto. La hipótesis de que Pinto po­dría ser la cuna de la prensa local del sur de Madrid me obligó a ampliar el ámbito geográfico de mi investiga­ción a todos los municipios del Madrid Meridional, lo que complicó la tarea.

 

¿Hasta qué punto ha sido complicado reconstruir esta historia, teniendo en cuenta la falta de archivos y hemerotecas?

 

Ha sido complicadísimo. Cuando no hay materiales para hacer una historia, haces una novela y esto tenía que ser un trabajo de carácter académico, hecho con el máximo rigor histó­rico posible. Y querer hacer algo con todo el rigor posi­ble y no tener materiales o documentos, es muy difícil. Para escribir párrafos he necesitado de un montón de horas de investigación. De hecho, este libro no sería posible sin el esfuerzo de muchas personas anónimas.

Agustín Alfaya, editor de ZIGZAG, publica su primer libro: 'Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid (1880-1989)'.

 

Un elemento constitu­tivo de este libro es que enmarca y contextualiza los contenidos de las diferen­tes publicaciones locales en el momento histórico que vivía España, lo que hace inteligible y amena su lectura. Un ejemplo puede verse en el capítulo dedicado a la pérdida de las colonias en 1898, vista a través de 'La crónica de los Carabancheles'.

 

De muchos de los medios que se habla en el libro, sobre todo de los primeros tiempos, no existe nada. De El Tío Claridades, el primer periódico, no tenemos ni una sola hoja. Del segundo, La Voz de la Verdad, tene­mos únicamente una porta­da. Y, sin embargo, sí que, a través de otras publicaciones y documentos históricos, se puede decir, de una forma bastante fiel, cómo eran esos periódicos.

 

¿Cree que ha habido una falta de compromiso insti­tucional en la conservación de la prensa local?

 

Falta de compromiso, no: desidia e irresponsabilidad.

 

Ciertamente en el año 1987 la Comunidad de Madrid publica el libro ‘Diez años de prensa local madrileña’, de Antonio Ruiz del Árbol, una autén­tica joya y la única publi­cación sobre la historia del periodismo local madrileño existente hasta ahora, al que se le une la publicación de ‘Historia de la prensa local de Pinto y del Sur de Madrid’. Creo también que, con la publicación de este libro, el Ayuntamiento de Pinto va por el buen camino.

 

En otras comunidades autónomas, como Galicia, Cataluña o Andalucía, este archivo se ha cuidado mu­chísimo más. Quizá también porque Madrid es un caso especial, no es comparable con ninguna de las otras comunidades.

 

¿Y en su opinión, qué medidas cree que debe­rían impulsarse desde las administraciones para garantizar la conservación de la prensa?

 

En primer lugar, digitali­zar todo lo que se pueda recuperar y hasta donde se pueda. Cada año que pase, las posibilidades de recoger documentos serán menores. Es esencial crear una hemeroteca en todas las bibliotecas públicas muni­cipales.

 

Esa es su responsabilidad. Y estoy seguro de que todos los ayuntamientos estarían encantados de contar con una hemeroteca y una fono­teca. Ahora tienen que pasar del deseo a la realidad.

 

¿Cuál ha sido el hallazgo que más le ha sorprendido durante la investigación?

 

El primero, sin duda, que Pinto fuese el municipio pionero de la prensa local del sur de Madrid. Tenemos el extraordinario honor de haber albergado los dos primeros periódicos locales del sur de Madrid –los deci­monónicos El Tío Claridades, en los años ochenta del siglo XIX, y La Voz de la Verdad, de 1897 a 1900–, lo que des­monta las afirmaciones de algunos cronistas de Getafe y de Aranjuez que atribuyen este hito a sus municipios.

 

Y luego la segunda cosa que me ha sorprendido es que ninguno de los otros municipios del sur de Madrid –salvo Aranjuez, Getafe, Carabanchel y Pinto, claro– existe prensa local anterior a 1970.

 

Al extraordinario honor histórico de ser cuna y ori­gen de la prensa de proxi­midad en el sur de Madrid, se añade en el presente que Pinto tiene también el honor de contar con la publicación decana de la prensa local, en este caso no solo del sur, sino de la Comunidad al comple­to: la revista ZIGZAG.

 

¿Y por qué este fenómeno se produce en Pinto y no en municipios con mayor peso histórico, cultural o económi­co?

 

Yo creo que por la gente. Hemos tenido la suerte de contar con vecinos cultos, con ganas de crear ciudad.

 

¿Ha habido alguna historia, publicación o personaje que le haya marcado espe­cialmente?

 

Me encantó un personaje foráneo como es Filiber­to Montagut, un catalán creador de 'La Región' y de muchos otros periódicos (por ejemplo, la revista de ámbito nacional 'Cine Espa­ñol'), empresas de juguetes y hasta el club de fútbol Getafe CF, que hoy milita en Primera División, y que destacó por su defensa de los más débiles y sus críticas contra las injusticias de los poderes establecidos y con el caciquismo entonces imperante.

 

También destacó el corresponsal pinteño de La Región, Enrique de Lossa. Sabemos muy poco de la vida de este hombre que nos ofreció un testimonio bastante ecuánime del Pinto de la segunda década del siglo XX, alejado del ditirambo localista y de la crítica sin fundamento.

 

Y luego, como anécdota graciosa, me sorprendió que Pinto cuenta con la única publicación institucional –es decir, pagada y editada por un Ayuntamiento– que critica al gobierno que la edita. Me refiero a 'Andares' (1980), la publicación del Centro Municipal de Cultura durante el gobierno de Car­los Penit. Claro que la crítica dura muy poco, a los cuatro meses deja de editarse.

Agustín Alfaya, editor de ZIGZAG, publica su primer libro: 'Historia de la prensa de Pinto y del sur de Madrid (1880-1989)'.

 

A lo largo del libro queda claro que la prensa local ha sido clave para la vida de los municipios. ¿Qué papel diría que ha jugado en la construcción de la identi­dad de Pinto?

 

Decisivo. 'La Región', por ejemplo, es un testimonio de las carencias enormes que sufría la sociedad de la época, de los problemas de la gente… Un trabajo imprescindible. En contra­posición, la revista 'Entre Pinto y Valdemoro' (creada en 1922 por ilustres repre­sentantes de la Colonia Veraniega) nos muestra cómo era la vida de las clases dirigentes y acomo­dadas, una visión política de la élite.

 

Democratizar, ese ha sido el papel de nuestra prensa. No es posible que haya democracia, y por tanto una convivencia plural y libre, sin periodismo. Periodismo y democracia son sinóni­mos. No puede haber una cuando no hay la otra, como nos enseña la época del franquismo y su “apagón” informativo.

 

Estamos en tiempos os­curos ahora mismo porque lo que llamamos política en realidad no es política, es partidismo. Estamos en la época de los partidos frentis­tas. Y cuando los partidos no tienen intereses generales que superen –aunque no se cansen de proclamarlos allá donde van– sus intereses particulares se convierten en agencias de contratación, empresas para vivir, al fin y al cabo, de la política.

 

Por eso creo que el pe­riodismo es imprescindible –en todas sus formas– para una sociedad democrática y cohesionada. En un pueblo con pluralidad periodística frente a uno donde no hay nada, a la larga se observa que la calidad de ese muni­cipio y la convivencia de sus ciudadanos es muy superior en todos los sentidos.

 

¿Por qué cree que el periodismo local ha sido tradicionalmente tan poco estudiado y valorado?

 

Eso habría que pregun­társelo a los que no lo han valorado o no lo han estudiado. Creo que es una carencia absoluta tanto del ámbito académico como del institucional.

 

¿Estamos perdiendo esa función social que tenía la prensa de proximidad o sigue vigente hoy?

 

Hablando de prensa escrita, hemos perdido muchísimo. Simplemente por cuestión de masa. Muchos municipios ni siquiera tienen ya una cabecera de referencia. Está la prensa digital que ayuda, pero también las redes socia­les que, personalmente, creo que hoy en día no aportan mucho a la información.

 

Creo que en muchos municipios existe un vacío informativo enorme que está esperando a que lleguen profesionales del periodismo que lo llenen.

 

El periodismo local está hoy en crisis, pero al mismo tiempo, creo que es el que puede dar una vida enorme a los pueblos y ser un motor económico y un modelo de negocio viable.

 

¿Qué diferencia a un buen medio local?

 

Que cumpla los principios del periodismo y, por lo tanto, que se gane la credi­bilidad de la gente. Que sea independiente, veraz y que cumpla una función social. Si se dan estos tres principios, tendrás enemigos, los po­derosos te tacharán de esto y lo otro, pero vas por buen camino y te aseguro que conseguirás tener el respeto y el apoyo de la gente.

 

¿Cuál es la situación de la prensa local en Pinto?

 

Pinto tiene la suerte de contar con un medio como ZIGZAG que, a lo largo del tiempo, con fallos y con erro­res, ha cumplido una labor tremendamente digna.

 

No se puede hacer una historia de Pinto en los últimos 36 años sin recurrir a ese documento. ZIGZAG es una joya que tiene Pinto y, como editor de la revista, tengo que decir que los ciudadanos han sabido reconocerlo y admirarlo. Han sido muchos los gobiernos que han querido cargar­se ZIGZAG –y que lo han intentado–, y, aun así, hasta nuestros enemigos han elo­giado la función social y el nivel que ha dado la revista a Pinto.

 

De hecho, como dato, las propias encuestas pagadas por gobiernos municipales siempre han puesto a ZIG­ZAG como el mejor medio de información de Pinto y eso que aquí llegó a haber 14 cabeceras a la vez. Hoy, estrictamente pinteños, solo estamos nosotros.

 

¿Qué consejo daría a un jo­ven periodista que quiera dedicarse al ámbito local?

 

El consejo que le doy a cualquier periodista es que ponga el acento y el objeto de sus informaciones, en­trevistas y reportajes en la gente. Que haga un servicio público.

 

La verdad hoy está en cuestión también, como tantas cosas. Como decía Cortazar, en toda aprecia­ción existe "el peso del sujeto en la noción del objeto". Y ciertamente, nadie puede ser absolutamente objetivo porque somos sujetos, pero sí podemos –y debemos– no mentir. Nos equivocare­mos, pero entonces la ho­nestidad está en rectificar.

 

Después de todo este trabajo, ¿con qué idea le gustaría que se quedaran los lectores?

 

Que sin prensa no hay democracia, sin comunica­ción no hay democracia. Me gustaría que, después de leer el libro, el lector valorara más la labor del periodismo. Ya sé que después de los políticos es la profesión más denosta­da –porque se lo ha ganado con creces–, pero yo estoy hablando del ideal, de lo que debe ser el periodismo.

 

Si tuviera que resumir en una frase la importancia del periodismo local, ¿cuál sería?

 

Que Pinto ha sido y sigue siendo un actor relevante en la historia de la prensa local de Madrid y que esa me­moria merece ser conocida, valorada y preservada.

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