Colegio Juan Pablo II
Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Pinto tiene nuevo juez de paz

Raúl Martos Martínez Viernes, 27 de Marzo de 2026 Tiempo de lectura:

El 27 de marzo de 2025 la corporación aprobó por mayoría absoluta el nombramiento de un viejo conocido, Antonio García Vaquerizo, quien a sus 81 años es el juez de paz de Pinto.

Un nuevo juez ha llegado a la ciudad. El 27 de marzo de 2025 la corporación aprobó por mayoría absoluta el nombramiento de un viejo conocido, Antonio García Vaquerizo, quien a sus 81 años es el juez de paz de Pinto. Tras años sin un magistrado titular, el pinteño no ha dudado en enfundarse las botas una vez más y comenzar una nueva etapa en la que su huella ya se ha dejado notar en apenas un año.

 

Antonio, acompañado del equipo de profesionales del Juzgado de Paz, recibe a ZIGZAG en unas instalaciones recientemente renovadas por el Ayuntamiento de Pinto. Una nueva imagen que quieren que no se quede en la fachada, sino que traspase las puertas del organismo y permeé en la ciudadanía para convertirlo en un espacio más cercano.

 

El juzgado del pueblo

 

El Juzgado de Paz es, en esencia, la justicia más cercana al vecino, pero también el gran desconocido. Aquí se atienden asuntos civiles como actos de conciliación previos a demandas judiciales, se gestionan nacimientos, matrimonios y defunciones o hasta cambios de nombre y sexo. Incluso las personas en libertad provisional pueden realizar sus comparecencias periódicas, aunque su domicilio esté en otra provincia. “El abanico es enorme ya que tenemos conexión con todos los juzgados, lo que permite tramitar desde aquí cualquier expediente que en cualquier otro sitio obligaría a la persona a desplazarse”, dice el personal.

 

El objetivo es descongestionar los grandes juzgados y, por ello, su cartera de servicios se verá ampliada. Las conciliaciones que ya se venían practicando ahora se han incrementado al convertirse en un requisito previo para presentar determinadas demandas, a lo que se sumará la celebración de juicios por delitos leves. Próximamente también acogerá videoconferencias judiciales y tramitará solicitudes de asistencia jurídica gratuita, un servicio que hasta ahora obligaba a acudir al colegio de abogados o al juzgado donde estuviera abierta la causa.

 

[Img #43317]

 

Abierto de lunes a viernes, de 9.00 a 14.00 horas, cinco trabajadores forman el Juzgado de Paz de Pinto, que se encuentra en la Cañada Real de Toledo. Empezando por Antonio García, la gestión procesal recae en Julia como gestora; Marta ejerce de tramitadora; Íñigo es el auxilio judicial y se encarga, entre otras funciones, de los actos de comunicación fuera de la sede; y completa el equipo otra funcionaria de apoyo a la que se sumarán dos personas más para poder atender las futuras nuevas competencias.

 

“Aquí todos hacemos de todo, somos polivalentes. La idea es que nadie se vaya sin atender porque la persona que lleva su asunto esté de vacaciones”, cuentan.

 

Una vuelta de tuerca

 

Pero más allá de todas estas novedades o la tan necesaria modernización de las herramientas informáticas, la plantilla destaca como un verdadero punto de inflexión la llegada de Antonio hace ya casi un año. “No tiene nada que ver, la energía y alegría que hay en el edificio es completamente diferente”, destacan. El crecimiento poblacional de Pinto amenaza la supervivencia de la figura del juez de paz, pero, hasta que eso ocurra, Antonio piensa dejar su impronta.

 

Basta con preguntar por las banderas para que se escapen las primeras risas. “Antes solo estaba la de España, que es la obligatoria, la de Pinto y la Comunidad de Madrid las hemos cogido prestadas”, confiesa risueño Antonio, que quiere añadir ahora la de la Unión Europea. Pero sus esfuerzos van más allá de meros cambios estéticos y la mirada está puesta ahora en mejorar un acto tan importante y que, sin embargo, pasa desapercibido como es el de la concesión de la nacionalidad española.

 

Unos 300 extranjeros realizan cada año este trámite en Pinto y lo hacen sin ningún esfuerzo protocolario por parte de la institución. “Les cuesta mucho llegar hasta la jura porque son años de esperas, cursos, documentación… Por eso, cuando lo consiguen, vienen aquí con sus hijos y sus parejas”, relata el juez de paz. Un momento “muy emocionante” ante el que Antonio quiere que Pinto esté a la altura dándole la importancia que se merece: “Ahora mismo no es más que un acto formal, pero queremos ofrecerles algo más y que se sientan realmente acogidos”.

 

Parece que el Gobierno local ha recogido el guante y próximamente publicará un libro sobre la historia de Pinto, sus servicios y ordenanzas, que se entregará a todos los nuevos españoles. Es la primera piedra del camino iniciado para que el Juzgado de Paz de Pinto tenga un enfoque más humano. “Lo que pretendo es que la gente no vea el juzgado como un sitio frío, sino que se den cuenta de que estamos aquí para ayudar”.

 

Es precisamente lo que Antonio trata de hacer en la tarea que le lleva más tiempo como juez de paz y de la que se siente más orgulloso: su mediación en los actos de conciliación. “Lo primero que les digo es que tienen la oportunidad de resolver el conflicto a coste cero y que, a partir de aquí, cualquier paso empieza a tener un coste económico y emocional”, dice parafraseándose a sí mismo.

 

El pinteño asegura que “cuando vienen directamente los interesados, casi siempre llegamos a un acuerdo”, lo que le ha convertido en el azote de los abogados. “Alguno me ha dicho en broma que si seguimos así va a tener que pedir la minuta entera”. La mayoría de asuntos están relacionados con impagos en comunidades de vecinos o reclamaciones por daños y perjuicios. Hermanos que dejan de hablarse por 53 euros, peleas entre menores, parejas que rompen tras años de matrimonio… Temas en los que lo que realmente pesa son las emociones. “Aunque hay veces que me voy muerto de pena, intento enfocarme en ese lado emocional para que lleguen a un acuerdo”.

 

[Img #43315]

 

Las siete vidas de Antonio

 

Es difícil resumir la vida de Antonio García. “He sido panadero, troquelador, técnico de organización y a los 52 años monté mi propia empresa”. La firma cumple ahora casi tres décadas, aunque desde hace tiempo no participa en la gestión diaria: “No me dejan ir, solo voy los viernes a regar las plantas”. Pero lo cierto es que el pinteño tampoco es que tenga tiempo para aburrirse.

 

Su trayectoria pública comenzó en 1979, cuando fue elegido concejal en los primeros comicios municipales de la democracia española en los que se presentó como candidato por UCD. Más tarde volvió a concurrir en las elecciones por CDS y asumió responsabilidades en Agricultura y Medio Ambiente. “Cuando cojo algo, procuro llevarlo hasta el final”, afirma recordando algunos de los proyectos impulsados desde su concejalía y que estuvieron centrados en la concentración parcelaria, plantaciones de pinos y mejoras en caminos rurales. De hecho, posteriormente trabajó para el Ayuntamiento de Pinto como técnico de Medio Ambiente y durante años presidió el proyecto local de desarrollo sostenible Agenda 21.

 

Su otra gran afición es el deporte. Fue presidente de la asociación Cueva de Kun y Hebles e impulsor de la popular San Pinteña, además de un entregado y multidisciplinar deportista que a los 80 años ganó el Triatlón Short de Gandía en su categoría. “Mientras me sienta bien, seguiré”, afirma. Todo ese aprendizaje lo traslada ahora a través de las clases de mindfulness y meditación que imparte en el Centro de Mayores Santa Rosa de Lima. “Me gusta la espiritualidad, la energía. Y eso lo aplico aquí”.

 

Sin manecillas suficientes en el reloj que logren cubrir su día, Antonio todavía encontró tiempo para ser juez de paz. “No sé si pensaron que así me tenían entretenido”, bromea sobre cómo le ofrecieron cubrir la plaza que desde hace años permanecía vacante. Sus compañeros agradecen su decisión de embarcarse en esta nueva aventura que, esperan, se traduzca en un beneficio para toda la sociedad pinteña.

Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.81

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.