
El Gobierno ha aprobado en solitario el avance del Plan General de Ordenación Urbana tras casi dos décadas de parálisis.
El Ayuntamiento de San Martín de la Vega ha aprobado el avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), un paso clave para actualizar el planeamiento urbanístico del municipio después de casi dos décadas de tramitación paralizada. El documento salió adelante con los únicos votos a favor del equipo de gobierno del PSOE y la abstención de Partido Popular y Vox.
Para el portavoz del Gobierno y primer teniente de alcalde, Sergio Neira, se trata de “un hito fundamental” para el futuro del municipio. No en vano, el PGOU es “el documento y trámite más importante para el Ayuntamiento, pues define en su totalidad el modelo de municipio que queremos y, en consecuencia, la calidad y condiciones de vida de todos nuestros vecinos”. Un paso crucial porque el marco normativo vigente se encuentra “totalmente desfasado”.
Un largo camino
La aprobación de este avance con el que se quiere dar carpetazo a la actual normativa urbanística de San Martín de la Vega, que data del año 1998 y está completamente desfasada, ha requerido del esfuerzo y la colaboración de las distintas administraciones competentes. En total, se han reunido 19 informes sectoriales relacionados con materias como emergencias, patrimonio, aviación civil, minería, calidad atmosférica, salud pública, transportes, biodiversidad, carreteras o vivienda y rehabilitación. El último en llegar fue el del Canal de Isabel II, recibido en mayo de 2024.
Con todo ello, la Dirección General de Urbanismo de la Comunidad de Madrid emitió el informe de impacto territorial en agosto del año pasado. Desde entonces, los técnicos municipales han estado analizando su contenido para incorporar sus conclusiones al futuro documento definitivo. El PGOU incluirá “la composición, argumentación, justificaciones y profundización sobre la base del documento de avance”, además de los requerimientos derivados de la evaluación ambiental y del alcance territorial.
También se tendrán en cuenta las aportaciones vecinales realizadas durante el periodo de exposición pública, que fue ampliado más allá del plazo legal para facilitar la participación ciudadana. Durante ese periodo se recibieron 23 documentos con alegaciones y sugerencias que, como explicó Neira durante la sesión, plantean cuestiones más profundas, aunque “no cuestionan el modelo urbanístico propuesto”.
Cuatro grandes objetivos
El avance del nuevo PGOU se articula en torno a cuatro grandes objetivos que deben marcar el desarrollo del municipio en los próximos años. El primero, y quizás más evidente, es la protección ambiental y patrimonial de un municipio que cuenta con más del 80% de su término municipal protegido al formar parte del Parque Regional del Sureste. Por ello, el plan plantea integrar la ribera del río Jarama y pretende potenciar los lugares históricos y edificios emblemáticos.
El segundo objetivo es promover un crecimiento sostenible. El proyecto contempla la construcción de más de 3.300 nuevas viviendas, de las que cerca de 900 estarán sujetas a algún régimen de protección pública y supondrán la incorporación de alrededor de 10.000 vecinos más. Con esta medida, el Gobierno municipal pretende favorecer un crecimiento poblacional progresivo sin que suponga un impacto negativo en el entorno natural dentro de un contexto en el que el parque municipal de viviendas “se encuentra prácticamente estancado como consecuencia de las limitaciones existentes”. De hecho, las nuevas edificaciones llegarán junto a 1,2 millones de metros cuadrados de zonas verdes.
El tercer eje del plan es la mejora de infraestructuras y servicios. El crecimiento urbano deberá ir acompañado de nuevas dotaciones y mejoras en servicios públicos como el transporte, incoyendo al recuperación de la línea de cercanías, un objetivo que el Gobierno no ceja en intentar. Además, el documento prevé actuaciones en el casco antiguo, como recalificaciones de suelo para habilitar dos aparcamientos públicos, zonas verdes y equipamientos, así como la apertura o continuidad de algunas calles. Se ha planteado que un total de un millón de metros cuadrados se destinen a nuevos equipamientos educativos, culturales o deportivos.
El cuarto y último objetivo pasa por compatibilizar los distintos usos del territorio para favorecer el desarrollo económico. En este sentido, el plan incorpora la previsión de un área industrial a ambos márgenes de la carretera M-506 con una superficie aproximada de 670 hectáreas.
Próximos pasos
El Gobierno espera que el PGOU pueda someterse a aprobación inicial a lo largo de este mismo año. Mientras tanto, continúa la tramitación del plan parcial del sector del parque de ocio, que se encuentra actualmente en proceso administrativo y que, si culmina favorablemente en los próximos meses, permitirá desarrollar un espacio de unas 5.000 hectáreas destinado a usos hoteleros o logísticos.
Además, en la misma sesión plenaria se aprobaron por unanimidad otros dos puntos relacionados con la ordenación del territorio. La corporación municipal concedió la calificación urbanística solicitada por la empresa Sodira Iberia SL y por Ángel Álvarez Ortega sobre sus respectivos proyectos de explotación del recurso minero de la Áridos Román y para la instalación de un centro canino.













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