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Verlas venir | Nadie puede huir de sí mismo

Agustín Alfaya Ver comentarios 9 Jueves, 02 de Mayo de 2019 Tiempo de lectura:

[Img #22182]

 

La "unidad de acción" de Podemos y Ganemos apenas duró un suspiro. Ahora, en plena vorágine electoral,  ha estallado por los aires.

 

En mayo de 2015, Rafael Sánchez (Ganemos) recibió una responsabilidad que no esperaba: la alcaldía de Pinto. Sabedor de que con el MIA -una escisión local a la izquierda de la Izquierda Unida de Carlos Pénit- nunca lograría llegar al gobierno, aprovechó la eclosión del 15-M y el subsiguiente nacimiento de Podemos para embarcarse en ese esperanzador tren de denuncia de la corrupción política y transformación social.  

 

Pero los planteamientos ideológicos y políticos del 15-M eran muchísimo más amplios, transversales y populares que los estrechos condicionantes ideológicos de Rafael Sánchez, quien siempre ha priorizado su fe irrevocable en el comunismo. Por ello no es extraño que Ganemos Pinto se haya diluido y represente ya poco más que los posicionamientos ideológicos y políticos de Rafael Sánchez y su MIA.

 

[Img #22183]Que de los siete miembros del gobierno de Ganemos Pinto, más de la mitad -las tres mujeres y un hombre- hayan abandonado el proyecto, es significativo del estado de deterioro de ese barco. Que los dos primeros puestos de la lista electoral que presenta esta candidatura estén ocupados por dos personas de ideología militante idéntica, Rafael Sánchez y Carlos Gutiérrez, es elocuente. Y que sólo 105 personas hayan participado en las primarias de Ganemos es concluyente. ¿Dónde queda la confluencia? ¿Dónde la integración? ¿Dónde la mujer y el empoderamiento femenino?

 

Cuatro años después, Ganemos Pinto camina con paso firme hacia la irrelevancia. Podemos, por su parte, no goza de mejor salud. Lo dice la que hasta hace poco fue su secretaria general, Consoli Astasio, hoy en desbandada total: “Yo no quería ser secretaria general de Podemos Pinto, me presenté porque ninguno de los candidatos me daban confianza”.

 

Alea iacta est (la suerte está echada). Tic-tac, tic-tac, tic-tac.

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