La investigación de la “Operación Valmocho” se inició en noviembre de 2016 cuando agentes de la Guardia Civil de Pinto detectaron un incremento de denuncias por delitos relacionados con estas estafas en el municipio.
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La Guardia Civil ha desmantelado, dentro del marco de la investigación “Operación Valmocho”, un grupo especializado en el timo del “tocomocho” y “la estampita” que actuaban en varias localidades de la Comunidad de Madrid así como de las provincias de Toledo, Málaga, Castellón y Barcelona.
La investigación se inició en noviembre de 2016 cuando agentes de la Guardia Civil de Pinto detectaron un incremento de denuncias por delitos relacionados con estas estafas en el municipio. Los timos eran realizados por un clan familiar cuyo líder era residente en Navalcarnero. Se ha detenido a nueve personas y se investiga a otras cuatro, todos españoles con edades comprendidas entre los 20 y los 52 años, por 20 delitos de estafa y pertenencia a organización criminal.
Las técnicas que utilizaban eran el conocido 'timo de la estampita' y del 'tocomocho', seleccionando siempre como víctimas a ancianos. Para realizar la técnica del 'tocomocho' un miembro de la organización simulaba ser analfabeto abordando a una víctima y enseñándole unos décimos de lotería supuestamente premiados, para después aparecer en escena otro miembro del grupo, con buena apariencia, que era el que instaba y convencía a la víctima a cambiarle los supuestos décimos premiados por dinero. Para darle más credibilidad a la estafa esta persona le entregaba un sobre con lo que parecía ser dinero real, para conseguir que la víctima le diera también una suculenta cantidad de dinero.
Para el timo de la 'estampita' un miembro del grupo simulaba ser disminuido psíquico y abordaba a la víctima con el pretexto de que no sabía qué hacer con una gran cantidad de dinero que lleva encima. Es en ese momento aparecía un cómplice, quien incitaba a la víctima a aprovecharse del supuesto disminuido y después repartirse el beneficio entre los dos. El resultado era que la víctima recibía un sobre con un supuesto dinero, que finalmente resultaban ser fotocopias de papel común.
En ambos timos una vez que habían conseguido engañar a las víctimas, ellos mismos los trasladaban en sus vehículos hasta las inmediaciones de las entidades bancarias e incluso de sus domicilios, donde no dudaban en pedirles joyas y efectos de valor cuando no tenían dinero en efectivo suficiente. La víctima era consciente de que había sido engañada cuando procedía a abrir el sobre con el supuesto dinero, encontrándose con recortes y fotocopias de billetes de papel común.


















injerto | Martes, 04 de Abril de 2017 a las 20:06:48 horas
Suscribo el comentario de Sepp. Las víctimas son avariciosos que pretenden aprovecharse de los "desvalidos". Son timos muy antiguos y si pican es porque les ciega la avaricia. Por otro lado, a los timadores, mano dura y diez años a picar en canteras anexas a la cárcel. No lo volverán a hacer en su vida.
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