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Txetxu Rivera García
Jueves, 22 de diciembre de 2016

Se acerca el invierno

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Para aquellas que sean fans del universo de George R. R. Martin, recordarán que hubo un período en la narrativa denominado la Larga Noche donde el frío llegó a Poniente, y con él muchas calamidades. Y es que la historia, tanto en las novelas como en la serie, se centra en prepararse para las adversidades que vienen con el invierno.

En nuestra realidad, podemos decir que una gran parte de la clase trabajadora no está preparada para el frío inverno, como consecuencia de un factor de clase: pobreza energética. En aras del progreso –de la acumulación por desposesión, claro- PSOE y PP privatizaron el sector energético, bajo el lema de que serviría para “bajar los precios y ganar competitividad”. Pero claro está, privatizar un derecho humano como es el acceso a la energía eléctrica hace que este “libre mercado” (oligopólico) no esté hecho para que todas podamos acceder a él y tener una vida digna. La privatización siempre beneficia a una parte en perjuicio de la otra.

Algunos datos: desde 2012 la pobreza energética ha crecido en el conjunto del Estado español un 22%. La tarifa del gas ha subido un 67% entre 2014 a 2015. Al mismo tiempo las clases populares han perdido un 10% de poder adquisitivo. El 11% de los hogares no pueden obtener una temperatura adecuada en invierno, aumentando un 23% en estos dos últimos años, y de estos hogares, el 16% poseen goteras, humedades y podredumbre en buena parte de la estructura de sus casas. En la Comunidad de Madrid más de 60.000 personas sufren por no poder pagar las tarifas energéticas. Mientras, los expolíticos artífices de estas privatizaciones son recompensados con sueldos millonarios en los consejos de administración de estas empresas privatizadas. Cuestión de favores, supongo.

La pobreza energética no se puede explicar si no la enmarcamos en la lucha de clases, es decir, en el conflicto histórico de lucha de intereses antagónicos; el aumento del beneficio por parte de estas compañías choca con garantizar el acceso universal a la clase trabajadora. Para combatir la pobreza energética, la nacionalización del sector eléctrico garantiza y facilita las condiciones materiales para una vida digna del conjunto del país y de sus clases populares. Debemos recuperar lo que era de todas, siendo las administraciones públicas las que garanticen el acceso a este derecho humano.

Como dirían los Stark: se acerca el invierno…

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1 Comentario
Fecha: Jueves, 22 de diciembre de 2016 a las 13:10
Rubén
Txetxu ya que te gusta juego de tronos, y haces simil con ella, recuerda lo que les pasa a los que van de listillos y accidentalmente llegan al poder, duran muy poquito.

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