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Esther A. Muñoz
Miércoles, 14 de diciembre de 2016
Pinto

El Cristo del Calvario, una pieza del siglo XVI

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Durante el proceso de restauración, que tuvo lugar en Úbeda, las dos restauradoras hicieron un importante descubrimiento: el Cristo no era una imagen seriada, sino tallada en madera policromada, cuya obra original databa del siglo XVI.

Interior de la ermita de la Hermandad del Santísimo Cristo del Calvario.

“Veíamos que día a día nuestro Cristo se iba poniendo más verde y tenía más grietas y humedades, así que teníamos que buscar una solución”, explica Sergio Salido, el hermano del Cristo del Calvario que contactó con las restauradoras Laura y Esther Moreno. Tras aceptar el encargo de restaurar la talla del Cristo, estas dos hermanas  han realizado un importantísimo descubrimiento histórico y cultural para Pinto: la talla del Cristo fue esculpida en el siglo XVI y, por tanto, no es de finales del XIX o principios del XX como se creía hasta ahora. Queda por saber quién ha sido el autor de la escultura del siglo XVI.

Por otra parte, esto quiere decir que la talla es más de un siglo anterior a la constitución de la Cofradía del Cristo, creada en 1714.

Historia reciente | La imagen del Cristo fue destrozada en octubre de 1936, en plena Guerra Civil, por integrantes del bando republicano días antes de que Pinto fuera ocupado por el bando nacional. Se le arrancaron a hachazos los brazos y los pies, el cuerpo también fue seccionado en varios trozos cortados longitudinalmente. “Incluso le pudieron haber cortado la cabeza”, comentan las hermanas Moreno.

“Desde luego destrozaron la imagen. Durante la restauración pudimos ver que la historia que nos contaron era cierta porque se apreciaban los cortes que había sufrido el Cristo”, añaden.

Si el Cristo no desapareció para siempre fue gracias a Joaquín Claramunt, tío de la actual presidenta de la Hermandad, Angelines Claramunt. Joaquín recogió los restos de la escultura y los escondió hasta el final de la guerra.

Una vez finalizado el conflicto, el Cristo fue reconstruido y devuelto a su ermita.

Imagen del Cristo del Calvario.En el libro ‘La ermita del Cristo’, editado por el Ayuntamiento de Pinto en 2014 con motivo del 300 aniversario de la fundación de la Hermandad, la directora de patrimonio histórico del municipio, Elisa Gallardo, reproduce el escrito de Joaquín Claramunt Batres: “[Encontré] la Ermita del Santo Cristo del Calvario abierta de par en par y [al Cristo] tirado en el suelo destrozado y todos sus miembros, brazos y piernas sujetos por los clavos”. Elisa también aporta pistas en este estudio sobre la antigüedad de la imagen y cita que “ya aparece mención [a la escultura] en las constituciones de la cofradía de que se le veneraba al menos desde 1694”.

Sin embargo, hasta ahora se pensaba que el Cristo que actualmente está en la ermita era una talla seriada, es decir, que no era única porque había sido reproducida con un molde y tenía escaso valor artístico. En 2004 la Hermandad decidió restaurar la pieza, pero los resultados fueron trágicos, pues consistió en un repinte mal logrado para esconder los deterioros de la escultura.

“Cuando vimos que la imagen empeoró, decidimos llamar a las hermanas Moreno para que eliminaran el desafortunado repunte y volviera a lucir la policromía de postguerra que tenía el Cristo”, explica Sergio Salido.

El descubrimiento | Durante el proceso de restauración, que tuvo lugar en Úbeda, donde viven Laura y Esther Moreno, las dos hermanas hicieron un importante descubrimiento: el Cristo no era una imagen seriada, sino tallada en madera policromada, cuya obra original databa del siglo XVI.

“Nos explicaron que la imagen había tenido una restauración entre comillas, un repintado bastante mal hecho ya que el Cristo había cambiado mucho su aspecto”, explica Esther. “Querían recuperar el Cristo original, así que trasladamos la imagen a Úbeda  y comenzamos a trabajar”.

Las restauradoras estaban sobreaviso de las sospechas de que la talla era más antigua de lo que se pensaba. “La Hermandad nos entregó fotos de unas litografías que reproducían la escultura del Cristo en el siglo XVI, pero había rumores de que había sido sustituido, así que empezamos a investigar. ¿Era la imagen de la litografía la misma que teníamos que restaurar o ésta era una réplica de aquella?”.

“Hay zonas en las imágenes religiosas que sufren más roces por el tacto de los fieles, por ejemplo, los pies”, explica Esther. “Por esas zonas, en el Cristo se dejaba relucir otra policromía que había debajo”. Bajo la policromía hecha a pincel y no pulimentada encontraron una más, un ‘paño de pureza’ -expresión que recibe el recurso artístico utilizado para ocultar la desnudez de Jesús de Nazaret en la cruz- totalmente dorado de oro fino, con estofados. Este descubrimiento es lo que llevó a las restauradoras a fechar la imagen en el siglo XVI. “En aquel siglo las cofradías y hermandades doraban los paños y las telas de sus imágenes”, explican.

Dos fieles acercan a su hijo a la imagen del Cristo.Además del paño de pureza, el trabajo realizado por las ubetenses desveló que la cabeza, la parte frontal del torso, casi la totalidad de los brazos y algunas partes de las piernas eran originales de la talla del siglo XVI. Por el contrario, la espalda, los dedos y otras partes de las manos y fragmentos de las piernas y pies fueron reconstruidos durante la posguerra civil.

“La talla de hoy dista bastante de la original, cada policromía presenta su propia capa de estuco”, exponen las restauradoras. De acuerdo con su investigación, la talla original tenía “los ojos y la boca más abiertos y el dibujo de la barba más profundo”.

El coste del importante trabajo realizado por las hermanas Moreno ha sido de 12.000 € que ha asumido la Hermandad gracias a las aportaciones de los cofrades y otros vecinos de Pinto. Para quienes quieran colaborar en futuras restauraciones y necesarias mejoras de la ermita que la Hermandad del Santísimo Cristo del Calvario tiene en mente, está abierta la cuenta bancaria: IBAN ES59 9728 4303 3034 2466 / CCC 2085 9728 43 0330342466.

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