Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Miércoles, 27 de julio de 2016
La justicia española ha tardado 10 años en dictar sentencia

Condenados los directivos de Afinsa

Guardar en Mis Noticias.

Después de 10 años de instrucción, la Audiencia Nacional ha condenado ayer a 11 de los 13 ex directivos de Afinsa por estafa, insolvencia punible y falseamiento de cuentas anuales en el negocio piramidal de los sellos.

[Img #15224]

Los afectados | Afinsa fue intervenida por el Estado el 9 de mayo de 2006 por estafa piramidal en la venta de sellos por los que pagaba unas rentabilidades que conseguía con las aportaciones de los nuevos compradores.

Según la acusación pública, “desde mucho antes de su intervención”, Afinsa se encontraba en una situación de “absoluta insolvencia perfectamente conocida por los responsables de la compañía”. Sin embargo, en las actas de inspección de la Agencia Tributaria -entre otros organismos públicos- constaba que la actividad que desarrollaba Afinsa se ajustaba a la legalidad, pero la sentencia no hace ninguna mención a la responsabilidad subsidiaria del estado en este fraude que afectó a más de 190.000 personas con 269.570 contratos filatélicos en vigor.

Por otro lado, los muchos años transcurridos en la larguísima instrucción ha sido otra penalización para los afectados. A lo que se suma la intervención concursal durante más de 10 años, con el gasto desorbitado que ha provocado en sueldos de jueces y funcionarios a cargo del patrimonio de Afinsa.

Todo ello es una condena más para los afectados por el fraude, en su mayoría pequeños inversores, que apenas han recuperado  -los que han recuperado- un 10 por ciento del dinero ingresado en Afinsa.

[Img #15225]Los condenados | Los principales condenados por la sentencia de La Audiencia Nacional son el presidente de Afinsa, Antonio Cano (12 años y 10 meses); Albertino de Figueiredo, fundador de Afinsa (11 años); Carlos de Figueiredo, su hijo y consejero de la sociedad (11 años y 11 meses); y el jurista de la compañía, exjefe de la Abogacía del Estado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, José Joaquín Abajo (6 años y 3 meses).

Los condenados deberán indemnizar a los afectados con 2.574 millones de euros, cantidad que obviamente no tienen. La sentencia no establece como responsable subsidiario al Estado.

La sentencia | La sentencia detalla que la apariencia empresarial de Afinsa era de una actividad lícita de contrato de compra de sellos por el particular, depósito de los mismos a cargo de la vendedora ­Afinsa y mandato de venta o compromiso de recompra por la misma, que se configuraba como una opción para el comprador.

“Sin embargo, ni los sellos valían lo que se pagaba por ellos, ni se revalorizaban en la medida que se retribuía al ahorrador, con lo que la única viabilidad del negocio, tal y como se diseñó, consistía en reproducir ad infinitum esa misma práctica defraudatoria con nuevos clientes, cuyas aportaciones pudieran ser utilizadas para pagar las desinversiones y rentabilidades de los anteriores, a quienes se les hacía creer que las cantidades que se les abonaban procedían de la revalorización de los sellos. A su vez, este mecanismo de financiación generaba nuevos compromisos económicos y crecientes gastos de la sociedad”, indica la sentencia.

"La compañía colapsó en el momento de la intervención judicial porque no se podía seguir una actividad sin sentido económico, que generaba pérdidas. El negocio de Afinsa llevaba plazo de caducidad. Cualquier crisis de confianza derribaría la pirámide", dice la sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Ramón Sáez y suscrita también por Manuela Fernández Prado y Nicolás Poveda.

Afinsa | Le empresa, que estaba formada por 716 delegaciones en toda España, era según la sentencia un negocio inviable, que carecía de sentido económico. Los sellos se vendían a los clientes por un precio muy superior al de mercado y se les prometía la recompra por un precio aún mayor.

La sobrevaloración constante de los sellos que aseguraba Afinsa era la clave del engaño, un “relato imaginado que solo inversores no informados y crédulos podían aceptar sin reserva”.

Pero si era tan claro el engaño, ¿por qué Afinsa contó con todas las bendiciones de los organismos fiscalizadores del Estado?  

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
ZIGZAG Digital • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress